domingo, 28 de septiembre de 2008

¡Lo descubrí!


¡Al fin lo entiendo! Escuchar a la gente de grupos como L.A.C. y ver cómo se comportan por la vida produce la misma sensación que escuchar a grupos de grindcore como "Last days of Humanity", y ver el nombre de sus canciones. ¡Ahora todo es claro!

Para comprobar, aquí les va un "video". Last days of humanity con su canción "Prefering Acidious Formats Of Discharche". No me digan que no es engrupido el nombre




Sobrepensar


Hace rato que no escribo, cierto, y la razón para ello pasa un poco por cosas que he tenido que hacer y, principalmente, por falta de ganas. Siempre pienso en cosas, pero en estas últimas semanas no he estado "inspirado" como para poner las ideas en palabras y compartirlas. El asunto es que, justamente, le he dado muchas vueltas a un montón de ideas en estas semanas, y eso me lleva a lo que quiero escribir hoy: pensar, pensar y pensar.

De alguna forma uno sabe que tiene más o menos facilidades para algunas cosas, y yo no soy para nada la excepción. Lo que sí es que me gusta ser versátil, y eso me lleva siempre a un problema, porque no creo tener un talento demasiado marcado. Todo siempre me sale con harto trabajo y, sólo después de ese trabajo, las cosas empiezan a ser más fáciles. Obviamente me gustaría que las cosas se dieran de una manera más sencilla y natural, pero no es mi caso. Imagino que ese es el precio a pagar por ser versátil: puedo hacer varias cosas de una manera decente, pero muy pocas (y a veces creo que ninguna) en forma brillante y bien natural. Al final siempre termino pensando que el tema es que me falta dedicación, porque cuando me dedico de verdad a algo que no me cueste tanto, siempre puedo hacer alguna cosa (por lo menos) interesante allí.

Pero si tan sólo tuviera un lugar donde todo fuera fácil...

Pero, ¿me gustaría renunciar a la capacidad de movilidad que se tiene al ser versátil? La respuesta es un rotundo no. Hoy por hoy me siento demasiado hiperkinético como para quedarme en un sólo lugar, en un sólo estado. Supongo que hay personas que son capaces de establecerse y no preguntarse mucho los cómo y los por qué, pero yo no puedo. Me cuesta, me cuesta de verdad dejar de pensar; pero a la vez tampoco me gusta pensar demasiado, porque allí salta mi parte irracional para recordarme que no me gusta estar encerrado en un sólo lugar por mucho tiempo. ¿Qué pasa en estos casos? ¿cómo podré terminar en un tiempo más? Hoy soy incapaz de verlo, y tampoco quiero verlo. Me gusta demasiado despertarme un día y, de alguna forma, poder sentir que el día no va a pasar simplemente, y que el día de mañana casi no importa (salvo por cosas que uno tiene que hacer y a las que no se les puede hacer el quite). Ese aspecto impulsivo mío, que es como la parte de niño que aún me queda, es algo que me gusta tanto que no quiero, ni racional ni irracionalmente, perderlo. Me da las ganas de hacer las cosas, me ayuda a sonreir porque sí, me ayuda a disfrutar de lo que ocurre, y le impide a mi mente encasillarse y ordenarse, de manera que mantiene mi creatividad andando.

Lamentablemente en estas reflexiones sólo habla mi parte racional, la parte que, entrenada, hace cosas bien choras. Leo esto y me da la impresión de que algo falta, pero no encuentro las palabras para escribir bien las cosas, ¿o no quiero encontrarlas? De alguna forma la pelea interna se mantiene, tratando de mantener algún grado de misterio conmigo mismo.

Quizás sólo deba lanzarme al vacío, sin saber qué esperar. Esa es una idea latente que he estado a punto de seguir completamente, pero no lo he hecho. A veces sale una versión parcial de ello, y se siente distinto, con colores, con olores, y con sabores. Fuera de lo gris, fuera de todo. Si lanzarse por completo es así de agradable, sería muy choro hacerlo, pero siempre hay un miedo dando vueltas, un simple pensamiento cruzado entre medio, y todo se va a la cresta.

Distinto, diferente. ¿Por qué siempre nos gustan las cosas que evocan esas dos palabras?

Me gustó esto, tengo preguntas y no tengo respuestas, pero no las estoy buscando. Estoy logrando no sobrepensar un tema que da para ello. Nice.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Farewell, Rick


Hoy comienza un luto en el mundo de la música popular, y también yo comienzo no improvisado. La noticia es triste, muy triste; Rick Wright, tecladista de aquella banda llamada Pink Floyd, dijo adiós hoy. Por primera vez me pone triste una noticia de ese estilo. Por primera vea la muerte de un "rockero" me afecta el día.

"Us and them" (mi tema favorito del Dark Side, y que es de Wright) suena ahora en mis audífonos. Con mi amigo Pablo decidimos que después de que termine el "Dark Side of The Moon" sonará el "Wish you were here". Quien sabe que disco sonará después. Es nuestra forma de hacer el luto. Lo recordamos escuchando su música, que va a estar allí cuando nosotros mismos ya no estemos aquí.

Adiós Rick, ya no habrá reunión de Pink Floyd, ya no los podré ver en vivo, pero todavía están sus grandes discos. Adiós.

martes, 2 de septiembre de 2008

¡Primer Cumpleaños!


Hoy se cumple el primer año de vida de este blog. Las estadísticas y el comentario sentimental irán en otro post. Por mientras, ¡celebremos!

lunes, 1 de septiembre de 2008

Día 366 (El 2008 es bisiesto)


Hoy es el día 366 de vida de este blog. Quién lo diría, he conseguido estar escribiendo (a saltos, eso sí) durante 366 días. Mañana es el cumpleaños del blog y aún no se realmente si es entretenido de leer o no XD.

Bromas aparte, el hecho de que el blog esté de cumpleaños da para poder hacer cierta retrospectiva y, por lo menos para mí, para poder ver cómo era y cómo estaba hace un año y cómo soy y cómo estoy ahora. La mayoría de las conclusiones me las guardo, pero una cosa es muy cierta, y es que estoy mucho más feliz ahora, y ya no duele pensar en viejos recuerdos. El tiempo me ha curado un montón de cosas y también me ha traído muchas perspectivas de vida que antes no la tenía. Obviamente la esencia está casi inalterable, sigo siendo yo el que escribe, pero el cambio de piel se siente excelente. Y lo mejor es que la evolución tiene pinta de continuar.

No se que más decir. Los agradecimientos van mañana, cuando realmente haya que celebrar; ésta es sólo una pequeña reflexión de la vida. Ojalá les saque una sonrisa como a mi me la ha sacado.